El Santiago Bernabéu será escenario de la segunda parte del Superclásico argentino

Varios medios españoles como el Diario AS o La Sexta daban la gran primicia del deporte rey: el River -Boca se jugará en el Santiago Bernabéu. La fecha será el 9 de diciembre a las 20,30 hora española. Coincidirá que además el Real Madrid juega la que será la última jornada de 2018 fuera de casa, en El Alcoraz de Huesca ante el conjunto de Francisco.

La FIFA, organismo presidido por Gianni Infantino ha mediado en una reunión en la que River y Boca tenían posiciones muy distintas. Si bien Boca se negaba rotundamente a jugar el encuentro visto lo ocurrido, River quería ejercer de local a toda costa. Sonaba Miami, Doha pero finalmente será la capital española, Madrid, la que albergue el Superclásico argentino.

En plaza neutral, el 8 o 9 de diciembre, se jugará la final de Libertadores

Alejandro Domínguez en rueda de prensa. EFE / Andrés Cristaldo

Con ello, Madrid albergará por primera vez en la historia las finales de los dos torneos de fútbol más prestigiosos. La final de la Champions se jugará en el Wanda Metropolitano el 1 de junio de 2019 donde tanto Real Madrid como Atleti aspiran a coronarse. El otro torneo es la Copa Libertadores donde queda todavía la vuelta entre River Plate y Boca Juniors que se jugará en el coliseo blanco.

Entre los grandes asistentes a dicho evento como adelanta el diario AS estaría el máximo mandatario de la FIFA, Gianni Infantino, que ha confirmado su asistencia. El presidente de la CONMEBOL, Alejandro Domínguez ha agradecido su cooperación a Luis Rubiales, presidente de la Real Federación Española de Fútbol.

El ganador de la gran competición sudamericana se podría enfrentar al Real Madrid en la última edición del Mundialito tal y como lo conocemos, pues pasará a jugarse cada cuatro años.

Argentina decepcionó al mundo entero

La final de la Copa Libertadores queda suspendida hasta nuevo aviso.

River y Boca. Boca y River. La rivalidad en el país del tango llevada a una final de Copa Libertadores. A doble partido. Una locura que suena demasiado bien para los amantes del fútbol. El primer partido se suspendió debido al temporal que se sufría en Argentina. Se jugó al día siguiente en La Bombonera. Un empate tras 90 minutos. Quedaban otros 90 minutos de pasión, de rabia, de fútbol argentino.

Rueda de prensa de presidente y entrenador de Boca Juniors

Rueda de prensa tras conocer la decisión. EFE / José Romero

El fútbol sudamericano vive a examen dado que, en 2030, tres países vecinos como son Argentina, Paraguay y Uruguay son posibles candidatos a organizar esta cita mundialista que traerá la nueva década. Pero, centrémonos en lo que nos ocupa. Hoy tampoco se jugará la final de la Copa Libertadores. El autobús de los jugadores de Boca fue asaltado por los ultras de River. Bajo estas expectativas, los que pretenden mantener el negocio del fútbol dejarían que se jugara el partido, pero, hoy ganó la dignidad.

La final no se juega por motivos de seguridad, una buena medida para la limpieza del fútbol argentino pero un detrimento para su negocio. La sociedad argentina no debe permitir que el fútbol se viva de manera tan salvaje. El fútbol es pasión, si. Pero una pasión que debe ser controlada. Argentina, con este gesto, ve tambaleada una posible elección de su candidatura para el Mundial de 2030.

Por otro lado, esa final no debería de jugarse. Por dignidad de todos, Boca debería ganar el torneo y River debería ser multado y excluido un par de años de estas competiciones continentales e intercontinentales. Por dignidad y civismo.