El Real Madrid vive frustrado de cara al gol

La era Zidane no pasa por su mejor momento. Desde que el técnico francés se hiciera cargo del primer equipo hace dos años, el Real Madrid está sumido en un círculo de malos resultados. El empate ante el Numancia en el duelo copero del pasado miércoles y sobre todo la derrota de ayer complican un poco el año a los jugadores de Zinedine Zidane.

Un gol de Pablo Fornals aleja al conjunto blanco de la tercera plaza. El Villareal fue al Bernabéu a morir con las botas puestas. El conjunto castellonense fue un equipo muy ordenado atrás que, tras una mala salida del portero tico aprovechó para realizar el único gol del encuentro. El Real Madrid con 32 puntos es cuarto en la Liga con un partido menos, el aplazado por el Mundial de Clubes frente al Leganés. El Valencia le aventaja en ocho puntos, con 42 está el Atlético y encabeza la competición el Barça con 48 puntos (con posibilidad de llegar a 51).

Ha desaprovechado veintinueve tiros. El conjunto de Zinedine Zidane no marcó ayer y va perdiendo progresivamente la pegada que tenía en anteriores temporadas y que en esta campaña le ha hecho perder hasta 22 puntos (uno más que en toda la temporada pasada)

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Isco lanzando una falta durante el partido / Angélica Sánchez

Ahora toca pensar en el Leganés y en pasar la ronda de Copa. El Real Madrid debe centrarse en la Copa del Rey y en llegar a alcanzar la final que tendrá lugar en mayo. Además, febrero viene cargado. El conjunto de la Castellana recibe el día 14 al París Saint Germain de Mbappé, Cavani y Neymar, por lo que debe ponerse las pilas y hacer los deberes cuanto antes para llegar al tramo más importante de la temporada con las opciones intactas en Champions y en el torneo del K.O

Uno de 900

La semana del derbi, decisiva en la pelea por la Liga. El Atleti y el Real Madrid han firmado un empate que no satisface a nadie.

El derbi empezó el lunes. Era de noche. Sonaba mi teléfono y en aquel tono aguardaban buenas noticias. Sí. Aquella llamada sólo deparaba el mejor aviso de todos. Una entrada para el derbi. Durante la semana esperando al viernes. No me lo podía creer.

Viernes. Media tarde. Yo iba a ir al primer derbi en el Wanda Metropolitano. Vuelvo a casa. Es inevitable acordarme de él. De mi padre y de lo que sufre con su Atleti. De pensar que esto de las finales se ha terminado, que el Atleti ha cerrado un ciclo.

Primera hora de la tarde del sábado. Gregorio Marañón. Empieza a oler a derbi. Trasbordo con línea 7. Empiezo a sentir el rugido del Metropolitano. Se abrió la Grada Alta del Fondo Norte.  El quejío de los aficionados se hace notar.

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Vista desde las localidades del equipo visitante / Enrique González

La previa fue algo diferente. El ambiente que envolvía al Wanda era distinto. Un concierto en la explanada calentaba a la afición de cara al partido. Comenzaba la cuenta atrás y el estadio iba cogiendo color. Color de gran noche. Empezaba el derbi.

La grada madridista cantaba más fuerte que nunca. El juego empezaba bronco. El Atleti presionaba y el árbitro no castigaba esas acciones. Fue un intercambio de golpes, en el que al descanso, brillaba un empate sin goles.

El pesimismo se apoderaba de nosotros cuando Sergio Ramos no ingresaba en el terreno de juego. El capitán tenía roto el tabique nasal. No sólo no podía jugar el resto del derbi sino que, está casi descartado para viajar a Chipre. El balón hoy decidió que no quería entrar aunque el Real Madrid seguía intentándolo. A diez minutos del final, Varane apareció para salvar a su equipo. Salvó al Madrid de quedarse totalmente descolgado de la Liga. Antes de Navidad. En pleno mes de noviembre